Año I después del Mundial

Hoy se cumple un año desde que España se coronara como el mejor equipo nacional de fútbol del mundo. Pocas cosas han cambiado, aunque un pequeño detalle es lo suficientemente importante: ya no tenemos vergüenza en portar nuestra bandera nacional.

Aquel gol de Andrés Iniesta supuso mucho más de lo que pensamos. Conseguimos que setecientos millones de espectadores vieran como la Selección Española se encumbrar, por fin, como la mejor del mundo.

Y eso, al margen de recordar la expedición a Madrid que protagonice al día siguiente para recibir a nuestro equipo, tiene muchas lecturas. Por fin fue un evento nacional que hizo llenar las calles de todo el país de españoles orgullosos de serlo. Por un momento se olvidó la crisis, el paro, el terrorismo, los nacionalismos… Todo era España. Fue el primer y único momento en democracia que España se sintió verdaderamente unida. El único momento en que levantamos la barbilla hacia el cielo, y en un gesto marcial y de orgullo, nos sentimos españoles, herederos de una historia que otros han intentado hacer desaparecer, desmerecer, desfallecer.

Y eso trae otros temas a mi primer plano mental en este momento. ¿No es bueno sentirse español? Digo, ¿no es bueno sentirse español sintiéndose también valenciano, andaluz, vasco o catalán? Somos fruto de infinidad de mezclas culturales, de nacionalidades históricas, del mestizaje racial. ¿Tan difícil es intentar potenciar eso? Ya en nuestra constitución se reconoce la multinacionalidad de nuestra España, así como las diferentes identidades culturales. Potenciemoslo.

Y mi invitación hacia esa potenciación no es gratuita. Hemos alcanzado el punto álgido de promoción de la marca España en el mundo. Tenemos un territorio privilegiado. Porque no trabajamos  sobre ello y nos quitamos de encima los complejos progresistas que huyen del modelo turístico. Porque si, la progresía huye de este tipo de industria que en tiempos como los que nos ha tocado vivir nos está salvando.

Espero que sepamos aprovechar el hype que nos da estar en todos los titulares de noticias del mundo a cada momento, y el cariño con que muchas naciones nos tratan. Somos la octava potencia del mundo, pero no basta con serlo, hay que demostralo.

Publicado por

Agustín Gómez

Agustín Gómez, creativo, emprendedor, apasionado y con una gran dosis de idealismo y abstracción en todo lo que hace. Siempre buscando proyectos interesantes en los que participar, gente proactiva con la que contactar, momentos inolvidables que guardar. ¿Te apuntas?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s