He llorado mucho por Alba

La primera vez que vi su foto sentí que no era una de esas tretas que abundan en Facebook para conseguir seguidores, “me gusta”, con oscuras intenciones utilizando testimonios gráficos de desgracias ajenos. Creo que la empatía como padre que soy de una niña de dos añitos inundó mis sentimientos y me dediqué a seguir su evolución, día a día cuando llegaba la medianoche, en la soledad silenciosa de una casa donde tu mujer y tu hija duermen hace rato. Así conocí a Alba.

Siempre lo he pasado mal con estos temas, ni más ni menos, como todos los que tengamos un mínimo de sensibilidad y capacidad de empatía con el prójimo. Experiencias personales durante toda mi vida han forjado este carácter que hace que sufra constantemente por el mal ajeno. Perdí varios amiguitos de leucemia durante mi infancia cuando todavía no había cumplido siete años. Mi abuelo falleció a causa de un cáncer. Mi padre, hace poco más de año medio tras varios tumores cancerígenos a lo largo de siete años, también sucumbió. Después a mi amigo José Antonio, Rosalén, una mente brillante y mejor persona de poco más de treinta años.

Con todo y con eso, con lo que más sufro es con los niños. Seres inocentes que viven con alegría e ilusión hasta el fin de sus días, un fin que llega demasiado pronto. Muy pronto. Son un ejemplo a seguir sin duda alguna. Carecen de toda contaminación ideológica, competitiva o de envidias varias. Son puros.

Yo gocé de varias representaciones de la Fé en diferentes ocasiones, de manera siempre inquebrantable. Primero católico convencido, creyente en todo lo que la Iglesia tuvo a bien de comunicarme. Luego, a muy temprana edad, tuve mi primer crisis de Fe. Me detuve a observar las jerarquías, los negocios y el “haz lo que yo diga pero no lo que yo haga” que, a mi entender, profesan determinados estamentos de la Iglesia Católica. Puntualizo porque existen otros individuos y organizaciones en el seno de esta mismas Iglesia Católica que hacen una labor encomiable.

Comencé a creer en lo heterodoxo, a basarme en la creencia extendida de ciertas formas de espiritismo, en fenómenos paranormales y en creencias religiosas paracientíficas. De igual modo, no hace demasiados años la crisis de Fe también llegó. Era inevitable. El creer en algo nace de uno mismo, de su alma y de su mente. Que algo existe parece de sentido común, porque si no el paso por este valle de lágrimas es una auténtica mierda. No quiero pensar que sólo somos trozos de carne, que todo lo que vivimos no son más que reacciones químicas. Algo nos diferencia del resto de seres de nuestro planeta y eso indica que hay algo más que nos hace ser como somos.

O puede que no. Pero es bonito pensarlo.

Primero fue Alba, luego fue Diego, pero ahora la dimensión ya es total. Creo que este tipo de casos volcados en los auténticos mass media (las redes sociales) han hecho que nos replanteemos muchas cosas. Mi corazón me empuja y debo hacerle caso. Se que seguirá ocurriendo, pero siempre duele. Siempre duele.

He llorado mucho por Alba. Primero por ella. Luego por sus padres. Más tarde por toda la gente que pensábamos que todo acabaría irremediablemente en un final feliz, porque a las buenas personas tienen que pasarles cosas buenas. Y aquel día leí la noticia que nunca me hubiera gustado leer. Cuando pude dejar de llorar hice un comentario vomitado desde el corazón en una red social. Aún hoy miro a los ojos de Alba y veo los ojos de mi hija. Aún hoy veo aquel desvencijado hospital de Castellón y veo a Mario en la ventana de nuestra habitación como aquella mañana de los ochenta en que me dieron el alta. No lo volví a ver. Descansen todos en Paz.

Web Asociación ALBA Pérez
Asociación ALBA Pérez en Facebook
Web Todos Con Diego
Todos Con Diego en Facebook

Publicado por

Agustín Gómez

Agustín Gómez, creativo, emprendedor, apasionado y con una gran dosis de idealismo y abstracción en todo lo que hace. Siempre buscando proyectos interesantes en los que participar, gente proactiva con la que contactar, momentos inolvidables que guardar. ¿Te apuntas?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s