Publicada en 1960, Campos de Níjar nace en un momento de asfixia. La España franquista se afanaba en proyectar una imagen de recuperación y orden, mientras ocultaba deliberadamente sus rincones más oscuros y depauperados. Juan Goytisolo, proveniente de la burguesía catalana, decide mirar hacia donde nadie quiere hacerlo: el sureste peninsular.
La historia de los pueblos es un organismo vivo, una piel que muda constantemente a medida que la ciencia arroja luz sobre los rincones que quedaron en sombra. Durante demasiado tiempo, hemos aceptado relatos fundacionales monolíticos, simplificaciones escolares que nos daban seguridad pero nos hurtaban la verdad completa.
Si hay un «momento cero» en la historia documental de nuestra lengua, ese no se encuentra en las disputas políticas de los parlamentos contemporáneos, sino en la tinta seca de los pergaminos del siglo XIII. Para entender qué hablaban los valencianos cuando se fundó el Reino y cómo llamaban a su lengua, es imperativo acudir a las fuentes primarias por excelencia: la memoria personal del rey, el Llibre dels feits, y la arquitectura legal del estado, los Furs de València. Este análisis profundiza en los textos datados en torno a 1261 y 1276, contrastando las visiones de las distintas escuelas historiográficas para arrojar luz sobre una conclusión que desafía muchas narrativas lineales: las etiquetas de «valenciano» y «catalán» nacieron oficialmente de la mano, como denominaciones coextensivas, en el mismo instante jurídico de la formación del Reino.
Es curioso como se puede negociar un plan de paz entre un agresor y un aliado principal del país agredido. En mi mente clásica no entra este tipo de concepto a no ser que sea una operación orquestada entre dos de las potencias más importantes del mundo.
Portada del libro ‘Manual de Resiliencia: El arte de doblegarse sin romperse’ por Agustín Gómez.
Hoy quiero presentarte mi nuevo libro. Es el primer que publico, y espero que sea el primero de muchos que ya tengo escritos y que irán viendo la luz en los próximos meses.
Hoy quiero hablar del acoso escolar. Sí, una de esas cosas que permanecen ocultas hasta que un caso consigue eco en los medios de comunicación masivos convencionales. Y ese ha sido el caso de la tristemente célebre Sandra, bética, sevillana.
En los últimos años esta es una dicotomía recurrente que aparece cuestionada muy a menudo en el feed de cualquier de las personas que utilizamos LinkedIn como red social profesional. Está claro que el principio fundacional de esta red fue el contacto entre profesionales con el ánimo de generar sinergias, colaboraciones y negocio. El paso del tiempo y el incremento de funcionalidades hizo que los usuarios aumentaran el tipo de usos que hacían de la plataforma. Se comenzaron a subir fotos personales, storytellings de corte personal o intimista, reflexiones sacadas de libros de Paulo Coelho y, obviamente, posicionamientos políticos.
Llevo unos días, casi una semana, reflexionando con Gemini, mi IA de cabecera, de cómo las grandes promesas de simplificar nuestras vidas de hace unos años se han convertido en un mar de ofertas de apps con planes freemium que te dejan a medias. Eso, en el mejor de los casos. Cuando no ten encuentras con soluciones SaaS (así lo llamábamos antiguamente) que prometen facilitar tu trabajo diario y que ahorres tiempo pero en realidad te obligan a invertir muchísimo en trabajo manual y revisiones constantes.
Hoy hemos asistido s una situación del todo inédita en nuestro país. Manifestantes radicalizados han impedido la finalización de la Vuelta Ciclista a España, una de las tres pruebas de ciclismo en ruta más importantes del mundo. Una prueba deportiva que lleva décadas siendo un escaparate importantísimo para la marca España. Una de nuestras herramientas de proyección internacional. Hoy hemos asistido a como responsables institucionales almmaxino nivel han enerdecido a las masas informes radicalizadas a protestar por algo que no podemos solucionar. Y señores y señoras, si no eres parte de la solución eres parte del problema.