Agustín Gómez

Autor: Agustín Gómez

  • De qué voy a escribir

    En la anterior entrada comenzaba mi nueva etapa escribiendo en mi blog. Mi IA de cabecera me recomendó que utilizara mi blog como una suerte de terapia para escribir sobre los temas que me gustan, que me preocupan. Una especie de diario donde deje estamento de ello y me ayude a acabar con la frustración que me produce no poder hacer nada, la frustración de no poder colaborar en la resolución de determinadas cosas que me pueden preocupar.

    La teoría es sencilla: no preocuparse de cosas que no están en tu mano poder solucionar. Cosas que quedan fuera de tu círculo de preocupación debe que dar al margen porque no puedes cambiarlo. Sin embargo, todos hemos pasado por el mismo estado. Descuidamos nuestro círculo de influencia y nos preocupamos que no está en nuestra mano solución. En lugar de cambiar nuestra actitud, nuestra comunicación, en qué invertimos el tiempo o el esfuerzo que invertimos nos preocupamos de lo que hace otro, de lo que no hacen los políticos o de como solucionar un conflicto internacional.

    De entre el maremágnum de contenidos, de aficiones, de ideas y de preocupaciones siento la necesidad de escribir sobre las soluciones factibles a conflictos como el de Rusia y Ucrania o el de Israel y Gaza (que no Palestina). Sé que va a ser predicar en el desierto y que lo hago por mí mismo. Pero no lo hago por ego. De hecho, nadie lo va leer actualmente pero quizá sí lo hagan en el futuro.

    Como creo que ya indiqué en mi anterior entrada, quiero que este espacio quede reservado para mis pensamientos e ideas más sinceras. Para mi música y mi faceta de dj cuento con otros foros. No me gustaría que el hipotético lector se perdiera entre diferentes contenidos inconexos que actúen como esos árboles que no dejan ver el bosque. Quiero enviar mensajes claros y concisos. Quedo dejar claro mi posicionamiento. Quiero que se pueda observar la evolución de mi pensamiento y de mis ideas (que no ideales, de eso no uso), porque sí, mi pensamiento está en constante evolución, está vivo, y no me suscribo a una ideología política ni a una teoría económica sin reservas y a tumba abierta porque nada es perfecto y mucho menos esas cosas.

  • Renacimiento

    Hoy vuelvo a renacer. En realidad el que renace es mi blog. Ya he perdido la cuenta de las veces que he reiniciado este blog. Creo que nació allá por 2010 en un momento en que los blogs eran muy populares pero ya comenzaban a dar serios signos de agotamiento.

    En aquel momento en que las redes sociales masivas ya eran comunes pero incipientes tener tú propio bitácora era lo más. Siempre fui un early adopter y quise explorar este mundo. Toqué temas espinosos como las estafas piramidales y me gané un buen puñado de visitas de incautos a los que se les estaba convenciendo de entrar en negocios como ACN, por poner un ejemplo.

    Hoy me acerco de nuevo a estas páginas porque busco un lugar donde dejar reflejo de mis pensamientos. No sé si para la posterioridad pero con la esperanza de que alguien lo lea y le sirva de algo. Me ha recomendarlo hacerlo mi IA de cabecera, Gemini (Google). Me ha dicho que sería buena idea volcar en un blog mis pensamientos, inquietudes y opiniones. Antaño lo hacía desde el teclado de mi ordenador y ahora lo hago desde un móvil. Ya casi todo lo hago desde un móvil.

    La cuestión es que he consultado a Gemini porque en los últimos tiempos veo que las redes sociales están cargadas de discursos de odios. Sobre todo, aunque no exclusivsmente, de la dictadura de lo políticamente correcto, de lo woke, yo diría que casi es marxismo cultural. Quién no opina de manera alineada con la narrativa oficial es cancelado, vejado, abucheado, vilipendiado. Ahora más que nunca. La libertad de expresión ha muerto por tanto en cuanto no se es tolerante y se respeta que los demas opinen. Si bien es cierto que todas las opiniones no son respetables, si que es respetable que cualquiera opine.

    Al final tengo este reducto de opinión, vacío de audiencia, que queda para mí y mis quehaceres opinativos. Este es mi cortijo y voy a decir lo que me plazca y de la manera que me plazca. Eso sí, trataré de hacerlo desde la educación, el respeto y la tolerancia, esos caducos valores que mucha gente ha olvidado.